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Mostrando las entradas etiquetadas como Relatos urbanos

Teorías paralelas del caso Bonet

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  Narro a continuación un hecho que paralizó a la opinión pública: la muerte del joven Bonet. Caso extraño si los hubo, ya que el cuerpo del muchacho fue encontrado acostado en su cama, sin ningún signo de violencia. Tampoco la autopsia reveló la causa exacta de su deceso. No hubo veneno, pastillas, ni nada que orientara a investigadores y forenses acerca de su singular final. Muerte natural fue el rótulo que colgó de la memoria de este joven de familia adinerada, que vivió y murió en casa de sus padres, en la localidad bonaerense de San Isidro.         Pero cuando la ciencia y la razón no encuentran explicaciones, entran a jugar ciertos aspectos paralelos que sostienen otros motivos que atender. Jaime Rentera, el muy famoso periodista de investigación, se encaminó tras esas causas pseudo misteriosas y, tras una exhaustiva recolección de informes y testimonios, encontró tres datos que podrían orientarnos en la resolución del caso Bonet. Los cito...

Viento infame

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La anécdota podría comenzar por su lado más pueril, acaso por revelar algún detalle mínimo que al obviarlo se haría un acto de justicia. No seré justiciero en estas líneas aunque intentaré ser fiel a los principios del buen gusto –si es que tales principios existen. Isabelino “Chicho” Gómez gozó de cierta gloria en sus años mozos. En un pequeño pueblo de Paraguay –donde nació, creció y jamás abandonó-, este hombre supo encandilar a propios y extraños con sus exquisitos destellos en el arte del balompié. Gran jugador de fútbol, tanto por su habilidad endiablada como por su elegancia al caminar sobre el campo. Los rivales lo admiraban no sin atiborrarlo a patadas violentas y sometiéndolo a otro tipo de severos “cuidados” en su marcaje. Es verdad, el fútbol guaraní no anda con pequeñeces a la hora de atizar piernas enemigas; eso sí, nadie duda de su calidad. Prueba de esto es la existencia de jugadores de la talla de Isabelino que, esquivando golpes y argucias, supo demostrar en las canch...

Malas y buenas miradas

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Esa calza no era la prenda perfecta. Amanda la llevaba con soltura, si te entiende por ésta una forma ágil de mover las caderas. Hablar del color de la ropa no suma ni resta. Es, quizás, detenerse en detalles superfluos. La vida está llena de referencias que podemos obviar sin perdernos nada sustancioso. Sin embargo, hay datos camuflados de silencio, quietitos, asomando apenas la nariz en una mañana de escarcha. Podemos dejarlos pasar y habremos sufrido un despiste menor que no cambiará nuestros destinos, salvo para esas almas caprichosas que no toleran la liviandad del ojo poco perspicaz. Julián nació —y creció— mirando todo. Una desgracia. Cómo evitar descubrir ese rincón de una escena en donde algo no cuadra. Cómo fingir que no se ha visto algo sin una mueca que delate al descubridor. Así pues, Amanda llegó caminando con cierto desparpajo. Julián, parado en la barra del bar vaso en mano, comenzó un sutil examen visual —tan propio de su historia—. Ella movía su cuerpo al son de ...

Hálito en la madrugada

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La noche perfecta puede ser aquella en que el alma de un hombre es ungida por la pura belleza de la compañía de una dama. Esto pensó el incauto joven que protagoniza las siguientes líneas. Arrojado al encanto de la noche y de la conquista, el muchacho, no sin esfuerzo, logró dar con el paradero de una beldad que no tardó en responderle. Las luces enceguecedoras, la música a volumen casi insoportable, las dosis adecuadas de bebidas tonificantes , eran pues el marco que cobijaba a ambos, en un recinto apto para cualquier menester, menos para entablar un diálogo coherente. Danzaron, rieron, cruzaron sugestivas miradas, lanzaron palabras sin sentido. Sin embargo, una distancia prudencial mantenía a los cuerpos no muy próximos. Incluso más, cuando la mujer decidió la vuelta al hogar, él sólo atinó maquinalmente a acompañarla, a su lado, sin siquiera tomarle la mano. Como no hubo resistencia alguna, supuso que el camino hacia la gloria estaba allanado. Los inconvenientes de la ausenci...